Soy el huraño silencioso del fondo, que callado escucha y lee sin opinar, casi desde que la taberna abrió. A resultas de la nueva bombilla(me recuerdan que participe) que ilumina mi antes oscuro rincón, he deshilado las telarañas de mi bolsa y arrojado esta sobre el mostrador, para que esta ronda: la penultima, corra por mi cuenta.
Gracias a todos por amenizar mis estancias en tierra.
¡SALUD!
