Lo que es un auténtico milagro es que el pobre mar menor siga medio vivo, lo conozco desde hace 40 años, de estar lleno de caballitos de mar, ostras, bosques interminables de pina novilis, berberechos,navajas, entre otra fauna, agua transparente y llena de vida.
Pero todo tiene un coste, la presión humana en la laguna es atroz.
También ha existido un abandono total de las administraciones durante años, y aquellos polvos, trajeron años donde las medusas llegaban a formar bancos gelatinosos de kilómetros, los vertidos dejaban amplias zonas de la zona SO convertidas en auténticas cloacas, etc.
En un momento dado, se produjo un toque de atención muy claro, el turismo desapareció un verano cansado de no poder poner un pie en el agua, y alguien se dio cuenta de que la estaban cagando.
Entonces se empezó a poner coto a muchos desmanes, cuando se le toco el bolsillo a la hostelería.

