En lo viejos buenos tiempos del rey Knut, de cerveza sin límites y asaltos y rapiñas sobre la costa inglesa, un draken como este embarcaba un centenar de fornidos mocetones capaces de impulsarlo a remo en mar abierto.
La normativa de seguridad moderna les ha limitada el número de tripulantes a 30, lo que imposibilita la navegación de altura a remo.
En 2014 partieron el palo y les fue imposible navegar a remo con 30 remeros; acabaron remolcados.
En cualquier caso, es una navegada espectacular que me hubiera gustado poder hacer.
Buscad videos de este barco, los que lo muestran ciñiendo con la vela cuadra son espectaculares.
