Un futbolista que jugaba en el exterior, vuelve al país para conocer a su hijo nacido 3 meses antes.
Sorprendido de su bebé que era negro , le pregunta a la esposa:
—¿Cómo puede ser que tengamos un hijo negro si yo soy blanco y tú también?
—Lo que pasa, mi amor, es que yo no tenía leche y busque alguien que lo amamantara, como ella era negra, el bebé tomó ese color.
El futbolista, no muy convencido, visita a su madre y le cuenta la historia y la madre le dice:
—Claro que puede ser! Yo tampoco tuve leche para amamantarte y entonces te di leche de vaca y mira que lindos cuernos te están saliendo imbécil...!


