Estoy volviendo a leer el libro, muchos años después de la primera vez, y me maravilla la sensibilidad de Julio, su sencillez y humildad ante el mar y al mismo tiempo, su sensación de privilegio de estar donde está...creo que refleja muy bien qué se siente en un barco solo en alta mar y se nota que es un libro escrito con absoluta sinceridad, sin filtrar lo que escribe según lo que puedan pensar los posibles lectores.
Me parece una obra de gran nivel literario y humano, fundamental si queremos mostrarle a alguien como es o puede ser la navegación de altura a vela...


