Manolo, acabo de salir del barco para comprobarlo. Es el de El Port Olimpic de Barcelona. Está atracado en mi pantalán, justo delante de mi barco.
He salido a comprobar la matrícula. Es él. Y tiene el cartelito que dice que se vende.
Por fuera, bonito de verdad. Recién pintadito y todo eso. Lucecitas nuevas, y demás. Es él.

Una preciosidad. Ya hace días que está, y nos saludamos todas las mañanas cuando voy para la ducha. Te está esperando.
