La salida del otro día me ha servido, y mucho, para aprender algunas cosas que, seguramente, no repetiré:
1- No salir sin revisar a fondo TODA la maniobra
2- El mantenimiento de la maniobra es fundamental, sobre todo tener patines de mayor lubricados, enrollador engrasado, así como asegurarnos la suavidad de funcionamiento de los pianos, mordazas y winches.
3- Los cabos se han de cambiar al menor signo de desgaste. Cuando la maniobra es complicada, el tacto de un cabo viejo no solo no transmite confianza, sino que hace la maniobra más complicada. Es uno de los trabajos que tenía pensado hacer en breve.
4- Montar el rizo (o los 2) y ante la duda, izar la mayor ya rizada.
5- "Perder" unos minutos revisando que todo en el barco esté correcto, antes de salir.
6- No salir con gente inexperta cuando arrecia mal tiempo o hay mala mar.
7- Dejar TODOS los cabos en banda dentro de la cabina. Esto ya lo hacía, pero el otro día no era mi día.
8- Conocer a fondo la maniobra del barco. En mi caso, hay cabos que no se qué coño son. Al llegar al puerto, revisábamos los cabos y hay uno color azul/blanco que pasa por el piano de Er y de alli a una polea a pie de palo y se mete dentro del mástil. No tengo ni puñetera idea de adónde va ni para qué sirve
9- Con mala mar y viento, los chalecos salvavidas deben estar a mano. En mi caso, los tengo en algún cofre dentro de la cabina (no se cual).
10- Aprender a navegar, y luego comprar un barco, no al revés como es mi caso. Soy un put@ desastre y creo que navegar no es lo mío
