Podemos asemejar el tener un barco a tener una mascota. Los dos son una gran responsabilidad y por tanto hay que ser consecuente a la hora de adquirir uno.
Y si por un casual las reglas de la vida han cambiado y ya no puedes hacerte cargo de ello...... pues dar la oportunidad de que ese barco y "ese cotizado amarre" lo pueda disfrutar y dar "cariño" otr@.
Sl2 y
