Llegados a este punto, mi consejo es que no pidas consejo. Si el barco lo vas a navegar tu, con sus pros y sus contras, unicamente tu sabes qué estas dispuesto a ceder y a pedir al barco en navegación.
Coge lo que más te llene el corazón, porque el buen marinero no navega con la cabeza, aunque a veces hace falta.
Yo personalmente me miraría algo más grande (ya sabes, caballo grande ande o no ande), que un barco no es una inversión para cuatro dias.
Saca el dinero de donde puedas, y compra lo que realmente te llene.
Unas birritas.

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Cuando mis dias esten acabando, dejaré en un lado de la balanza los momentos buenos, y en el otro lado los momentos malos.
Así resumiré como he vivido.