Spica, lo conté porque me lo pediste. Creo que es notorio que antes era reticente a hacerlo. Pensé que la curiosidad te había picado, pero simplemente no te imagino buscando los tapones de una batería sin mantenimiento.
De todos modos,
innumerables veces he publicado que las baterías, simplemente son peligrosas, muy peligrosas. Incluso no ya sin manipularlas, sino simplemente sin tocarlas ni mirarlas.
El simple hecho de cargarlas puede provocar una tremenda explosión. Y solamente accionar el interruptor de un aparato que está conectado a ella, también. Si el aparato es el arranque de un coche, es muchísimo más probable. Por la gran corriente qoe necesita, que puede provocar la rotura de una conexión. Eso es precisamente lo que se llama "muerte súbita" Se desconecta sin más. Y esa desconexión puede provocar una chispa que inflame la mezcla de hidrógeno y oxígeno que hay en el interior de los vasos, produciéndose una fortísima explosión.
Las baterías de antes eran mucho más seguras, porque se ponían a cargar pero antes se retiraban los tapones, para que no hubiera gases acumulados. Con ello se evitaba uno de los más frecuentes motivos de explosión. Y este hecho me permite afirmar que intentar abrir una batería sellada para añadirle agua es incluso más seguro que simplemente ponerla a cargar cuando el electrolito está demasiado bajo de nivel, que es otra de las más frecuentes causas de explosión. Sobre todo con un cargador de esos de tropecientos amperios que las carga en un instante.
De todos modos, creo que advertí muy claramente de que no se dabía hacer:
He recibido un artículo peridístico relatando un accidente ocurrido en un taller escuela profesional, causado por la explosión de una batería, que llegó incluso a causar daños personales. Pero resulta que la batería estaba solita en una mesa, sin nadie que la manipulara, ni siquiera cerca, creo recordar. Y tampoco menciona que estuviera en carga.
Lo he obtenido de un post publicado en este mismo hilo en el que el autor ha comenzado a proferir improperios acerca de mi temeridad sin siquiera haberse dado cuenta de mi advertencia. Ha debido sentirse ciertamente indignado, tanto que no ha podido llegar al final. Después, parece que ha llegado a leerlo y lo ha borrado. Le agradecería que me ignorase en el futuro. No acepto que me calumnie de ese modo.