Se encuentran dos amigos y se hacen confidencias mutuas.
Joer que problema tengo con las amantes, siempre me confundo cuando estoy con mi mujer, y un día me va a pillar.
El otro le dice, mira, yo no tengo ningún problemas, todas las mías se llaman Pilar, como mi madre y como mi hermana, así nunca me pillan.
A gracias, seguiré tu consejo.

Al cabo de un mes se vuelven a encontrar, y le dice el "aconsejado". Te hice caso y mira mi mujer me ha pedido el divorcio..., y eso que sólo he tenido dos Pilares como amantes.
A ver Paco, pero tu mujer no se llama Begoña.

