
Y se rompió el herraje.
Menos mal que no se fue al garete del todo, quedo el perno sujeto a una de las cuatro chapas y que ya había iniciado la grieta para partirse. No noté nada ni me di cuenta de nada, y la navegación fué muy chula con cerca del máximo de viento que se aguanta sin rizar dentro del caño Sancti Petri, el agua plana, 2 tripulantes, uno haciendo banda, 6,4 kn casi planeando a un descuartelar etc. Llegamos al atraque y al estibar el timón dentro de cabina... ¡sorpresa! ¿esto que es??? ¡herraje a la m...da!.