Es evidente que la contabilidad es de doble apunte; pero lo que te puedo afirmar,
tras 40 años de "bancario" (que no banquero), es que si una entidad no tiene
una fuente de ingresos, no podrá prestar ni un duro, pues no tendrá saldo en
la cuenta contable para la contrapartida.
De manera sencilla y gráfica, si decidimos montar un banco, el primer dinero
disponible de la nueva entidad para prestar, será el propio capital social. A
este, le podremos sumar los depósitos de los clientes, más el dinero que nos
preste el Banco España o el Banco Central Europeo o el propio mercado
interbancario. Solo al saldo de la suma de estas cantidades, se podrá cargar
la contrapartida del abono en cuenta del préstamo concedido.
En más de una ocasión, a lo largo de los años, la entidad en la que he
trabajado ha restringido los créditos, por falta de pasivo (depósitos). Sin
pasivo no hay activo (préstamos).
Para que quede claro, un banco no puede prestar el dinero que no tiene. Es
más, del que tiene, solo puede prestar un porcentaje. Hay que descontar el
efectivo que está en caja (circulante) y el coeficiente de garantía que hay
que depositar en el Banco España (puede que ahora sea en el BCE).
Esto no quiere decir que cuando se concede un crédito, no se incremente
el balance del sistema bancario; lo hace. Son cosas distintas.
Salud y
