No recuerdo de dónde la saqué, pero una frase me ha acompañado toda la vida con categoría de verdad incontestable:
"Todo lo que
es tiene una razón de ser."
Supongo que se puede extrapolar y pensar sin miedo que "todo lo que deja de tener una razón de ser, deja de existir"
Después de que el dinero dejase de tener ningún respaldo; después de que ya sea público y notorio que la gran masa de dinero no es más que un conjunto de anotaciones en los discos duros de los bancos; después de que muchos economistas se estén planteando la posible entrega de rentas básicas sin contraprestación (como si regalasen ciertas cantidades por el simple hecho de ser ciudadano de un lugar), mucho me temo que o mi frase totémica tenía un fallo de salida o, efectivamente, el dinero va a desaparecer tal como lo conocemos por falta de razón de ser.
Lo que asusta es pensar en el período de adaptación hasta que alguien dé con el modo eficiente de conducirnos cada día al trabajo.
