Estas cosas de la mar son como las relaciones entre los antiguos montañeros.
Sólo desear que no se pierdan, que nunca se pierdan, que la camaradería, la ayuda, la mano que te salva de una mala mar o de un pire en un desplomado...
Todo está como está y estos hechos, simples, insignificantes, casi inadvertidos, te hacen que, sin saber cómo, la vida te cambie diamentralmente y vuelvas a recuperar esa confianza, desgraciadamente casi perdida, en esa amalgama de cosas que se viene a llamar " raza humana "
Enhorabuena por esa captura ( no puedo ni imaginarme que tiene que ser una pelea así ) y felicidades por ese compañero anónimo que te brindó un señuelo para que hicieras realidad uno de tus sueños.
Va por todos los que hacen posible que la vida siga siendo un poco mejor y por todos los que seguimos persiguiendo nuestras ilusiones...
Agustín