Hace ya unos años que me encontré en Aguiño con un señor muy mayor que estaba subiendo su dorna por la playa, su frase fue: !Isto é unha regalía de Deus, o PVC é unha regalía de Deus!!...
Llevaba forrado el canto de la quilla con una tira de plancha de PVC azul, como las tuberías, de unos 6 o 7 mm de grueso y 30 mm de ancho, y, aparte de proteger la quilla, el rozamiento en la arena o en el cemento de una rampa era mucho menor, de ahí la admiración del simpático señor...
