He vivido dos situaciones de viento muy fuerte. La últiam el pasado verano la noche en que Jacinto Rodriguez cayó la agua cuando navegaba para correr la Copa del Rey. Os dejo post publicado en este tugurio:
"Hicimos travesía Burriana a Palma a misma noche del 31 de julio al 1 de agosto. Así que hay van algunas aclaraciones:
La previsión de tiempo era buena para todo el día y la noche. Ni AEMET, ni las webs de méteo más utilizadas daban el castañón que se levantó: S-SO 2-4
La situación que se nos presentó era de viento mantenido fuerte con rachas más fuertes provocadas por frecuentes chubascos que incluían aparato eléctrico. No puedo aportar datos exactos por que nuestra electrónica falló al primer rayo

, pero a ojo viejo: viento entablado de 20-25 nuditos que subían hasta 40 en los chubascos.
Aunque la luna estaba funcionando estaba tras las nubes, así que la luz era "discotequera" provocada por los chubascos que nos rodearón durante toda la noche.

La mar subió hasta hacerse olas de 2-3 metros muy irregulares y típicas del Mediterráneo (es en esos momentos que te acuerdas de las bellas olas del Atlántico)
Los chubascos eran de lluvia intensa que bajaba la temperatura, pero la temperatura del agua era alta (o muy alta), por lo que los rociones los agradecíamos como si fueran abrazos de sirenas

Las condiciones era de muy poca visibilidad en medio de la oscuridad y sólo veíamos a 10-20 metros del barco. Sólo vimos tres barcos en toda la noche: uno de pasajeros, y dos veleros. Uno de ellos creemos que un compañero de puerto con destino a la Copa del Rey, con el que compartimos un buen rato de travesía en la distancia (no se veían luces a más de media milla)
Pasamos por Dragonera sobre las 9-10 am cuando ya habían rescatado al valiente Jacinto, pero en la zona seguía una salvamar.


Sin embargo pedimos "asilo" en siete puertos, pero nos tuvimos que conformar con ir a una cala a fondear

En mi opinión Jacinto Rodríguez es todo un ejemplo en el que pensaré la próxima vez que la mar me prefiera en tierra



"
La anterior vez fué haciendo trasporte de un ilustre dos toneladas IOR (Fontvella), a una conocida regata en Cartagena. Salimos del puerto de Torrevieja con buena mar y viento 2-3 de proa, el parte decía que subiría el viento. Pero empezó a subir y no terminó. Creo que nos entrarón más de 40 nudos mantenidos. Ibamos cuatro de tripulación, pero bien entrenados y conocedores del barco. Metimos todos los rizos de mayor y un tormentín que jamás utilizamos antes ni despúes. La mar empezo a subir, entrando olas por proa que barrian la cubierta, por lo que nos enganchamos con líneas de vida. El barco llevaba caña (no rueda como ahora llevan todos), y las sensaciones eran de llevar una 470 con muuuuucho viento. El barco se portó como un jabato, no así el motor que se negó a arrancar y tuvimos que ir a vela toda la travesía. Recuerdo que cuando tomamos Cabo Palos se vinó arriba el viento y la mar, por lo que empezamos hacer turnos a la caña entre el armador y un servidor. Cuando pasarón las horas y por fin entramos en la ensenada de Cartagena pudimos relajarnos al poner el viento de aleta. Pero nos duró poco. El barco corría tanto que entramos a vela al puerto de Cartagena en lo que nos pareció 10 minutos. Como no llevabamos motor avisamos por radio al Nautico y salierón tres zodiac grandes ayudar con la maniobra. Fué espectacular ver el video que nos hicierón desde la bocana del puerto, pues entrabamos a más de diez nudos, metimos orzada y bajamos las dos velas casí a la vez, mientras nos manteniamos por proa trincados a una zodiac que tiraba de nosotros.
Todavia recuerdo el caldo y el bocata de tortilla que nos metimos una vez amarrados al pantalán y los abrazos que repartimos a los compañeros de las zodiac.