Copio la presentación de Jsec en otro hilo del Foro:
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Por supuesto me disculpo y asumo humildemente el castigo que merezco por los malos modales empleados. Vuelvo a salir y entro: soy un novato con muchas ganas de navegar que se ha sumado a tripulaciones circunstanciales para singladuras más cortas de lo deseado, pero en las que ha tratado de hacer acopio del mayor número de experiencias posibles. Como quiera que el mar me sigue llamando con insistencia y que la mejor forma de disfrutarlo es impulsado por el viento y mecido por las olas, me siento impulsado a cometer la locura de gastar mis ahorros en comprar un barco. Una locura compartida e impulsada por mi familia, con la que espero disfrutar de la aventura de explorar nuevos espacios.
Repito, siento haber entrado como elefante en cacharrería, a la vez que pido disculpas a los parroquianos de la taberna por los malos modos y, por supuesto, corre por mi cuenta una ronda para todos los presentes.
Un saludo"
Y su mensaje de agradecimiento:
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Gracias por la bienvenida. Me va el vino de pitarra y un poco peleón.
Es agradable encontrarse en un ambiente tabernero con olor a mar, sobre todo para los que en nuestro entorno no tenemos muchas ocasiones para hablar de lo que nos gusta:los barcos. Es curioso que exista tanta afición por estos cacharros que flotan entre los que somos de tierra adentro. La gran mayoría de los que nos examinamos del PER, con lo que más nos habíamos mojados era con la lluvia. Pero es que hay pocas sensaciones como la de ver a lo lejos la costa y en ella los problemas cotidianos. Esto y el deseo de encontrar en el viaje más que en el destino algo del sentido de la vida, es lo que me empujar a la compra de un barco (siento la emotividad producida por los vapores del pitarrero).
En general, todos los barcos me parecen hermosos y temo que llevado por este ánimo no sepa ver lo que hay detrás del aspecto. Eso es lo que me ha sucedido con el Nordia 36 que he visto en fotografías y por lo que recurro a los parroquianos con experiencia.
A la salud de todos.
Después de todo esto solo me resta decir que...
¡¡¡bienvenido a la Taberna!!!