Hablarle a los barcos puede ser un muy buen ejercicio, seguro que es una práctica que recomendaría el psicólogo oficial de la taberna, aunque por momento creo que ya debiéramos contar con un psiquiatra.
No debieras preocuparte hasta el dia en que te responda y proponga entablar una conversación , con palabras quiero decir

, que de otras formas más sutiles suelen hacerlo de modo habitual, como fue el caso que nos comentas….