En Mallorca conozco a varias personas, de más de 70 años, que llevan 30 años viviendo en su barco, la mayor parte del tiempo en boya, sin pantalán.
Yo paso entre boyas, y sobre todo fondéos, dos meses y medio cada verano y cuando llega el invierno, las tormentas y el frío me alegro mucho de estar ya en mi casa y no a bordo.


