Mi historia con mi barco es algo compleja pero en resumen diré que el barco me vino más por imposición que por deseo y encima hasta que lo pude disfrutar pasaron más de dos años de duro trabajo y grandes inversiones (el barco aún estaba a medias).
Ahora que ya está en el agua he de decir que tener un barco es caro digan lo que digan los que se quieren autoconsolar y siempre lleva mejoras y mantenimiento lo que conlleva aún más gasto y trabajo.
Pero ¿Merece la pena? Pues supongo que habrá mucha gente que opine que no y como ya se ha dicho esa gente seguro que no está en este foro o está solo el tiempo indispensable para solucionar un problema y habrá otra mucha que opine que si.
En mi caso concreto... no sabría que decir, he pasado por muchas dificultades económicas, físicas y hasta psicológicas para que el barco esté donde está, pero es cierto que ahora disfruto muchísimo con el y le tengo un cariño especial.

