Yo improvisarïa las etapas en función de la metereología y del interés que revista el tramo de costa a seguir.
Así, metereología favorable y tramo de costa sin interés, cien millas de una tacada sin despreciar la noche que en muchas ocasiones y en verano cansa menos que el sol derritiendo.
Por otra parte renunciar a un buen parte con vientos bonancibles y portantes puede facilitarte recorrer en una jornada lo que tardarías tres con un viento de proa, algo muy aficionado a brindarnos nuestro Mediterráneo.
Al llegar a cabo de la Nao daría prioridad sin duda a la ruta de Ibiza, Mallorca, Barcelona, mucho antes que meterme en el golfo de Valencia, Costa de Castellón, Delta del Ebro, Golfo de Sant Jordi etc... y buena parte del tiempo recuperado en travesías largas sin especial interés de la costa, lo recuperaría recorriendo al detalle y sin prisas las Baleares.
Siempre se guardan recuerdos entrañables de travesías con bien tiempo y visitando fondeaderos bonitos y recuerdos vagos de los sucesivos puertos a los que se acostumbra a llegar cansado y pensando en la próxima singladura.
Por todo ello no creo demasiado en la programación al detalle, todo ello sin perjuicio de que en todo momento lleves en mente y bien aprendido por donde navegas y a que distancia te quedan los puertos más recomendables.
El tramo final, Mallora Barcelona ( sin despreciar tampoco una subida hasta Menorca si vais bien de tiempo) importante pillar una ventana sin parte de Tramontana.
Suerte, felicidades por tu nuevo barco,y muy buen viaje.
Saludos
