Si es un barco de madera que ha sido enfibrado desde su primera fabricación, entonces el mantenimiento es como el de uno de fibra en las partes enfibradas.
Ojo a la cubierta y partes no enfibradas y a tinteros y arraigos de poleas, etc en cubierta. El gran enemigo es el agua de lluvia. Y lo peor las filtraciones que van pudriendo la madera por dentro sin darte cuenta. Mira bien por dentro por debajo de esas zonas.
La obra viva suele estar mejor....pero puedes golpear con el mango de un destornillador o martillo o algo así y ver si hay zonas que suenen a hueco o diferente....malo. A veces la madera pintada parece que está bien, pero está hueca y esponjosa por dento.
Si es un barco de madera que se ha enfibrado al cabo de los años (seguramente porque ya tenía demasiados problemas), yo también huiría...

Edu