Hace como unos quince años yo mismo traté de utilizar esa teoría y puse en el fondo de mi piscina una larga tubería de cobre para ver si la disolución del cobre en forma de iones en el agua de la piscina me ayudaba a tener en raya a las algas. Ahora la tubería sigue en el fondo... y las algas también en su sitio, que es el agua. Bueno, justamente anteayer la saqué. ¡Cómo pesaba la condenada!

Pensé montar en una tubería un generador electrolítico de iones de cobre, algo semejante a lo de Prometeo, pero lo fui aplazando y hasta hoy.
Parece ser que el sulfato de cobre y los algicidas comerciales a base de radicales amonio, cloruro de benzalconio y/u otros productos desinfectantes son más eficaces que el cobre en tubo.
Lo que quiero decir es que yo también cometo errores, pero cuando me doy cuenta de que lo son, corrijo y tomo nota.
Un trago para pasar el mal trago.
