Yo este año pude probar un Bavaria 50 con doble pala y las maniobras en puerto son algo más complicadas. Necesitas más velocidad para gobernar que con uno de una pala. En este caso se suplía con la hélice de proa, pero hay que reconocer que navegando es una maravilla. Al final es lo de siempre. Cuestión de práctica.
