Una ronda para todo@s!
Bueno, ya estoy de regreso a la oficina después de la semana en el barco con los peques. Ha sido genial y muy recomendable para todos.
El primer día, salimos desde Punta Lagoa donde me estado haciendo unos reparaciones (ufff, relato para otro día) y nos dirigimos a motor por la ría hacía Baiona en un día de sol. Cuando llegamos a la altura de la ciudad de Vigo, nos encontramos rodeados de delfines. Las niñas soltando gritos de alegría y emoción. "mira, mira", "por allí" "un bebé con su mamá". Vaya videos y fotos de alegría he sacado y que recuerdos se llevarán. Tuvimos suerte de tener un par de delfines ponerse bajo la proa. Les conté quien era Neptuno y las niñas ya dando gracias a Neptuno y pidiendo al mismo más delfines.
Llegamos a la playa cerca de Baiona y fondeamos (con problemas de molinete). Se quería bañar por lo que les hice hacer su primer baño con los chalecos para que podría ganar confianza en ver como les ayuda a flotar. Acto muy recomendable ya que desde ese momento, ellas estaban encantados de llevar los chalecos y sus nivel de confianza y comodidad de estar abordo se disparó.
Nos bajamos al auxiliar para bajar a la playa para comer que al lado del camping se podía ver una terraza atractiva. Disfrutaron de la comida, playa y persiguiendo gaviotas hasta que volvimos para ir al puerto de Baiona donde pasaríamos la noche después de disfrutar de la ciudad un poco y hacer una compra en Froiz para provisionar al barco. Los del puerto con personal extremadamente amable y nos ayudaron a amarrar con las niñas lanzando los cabos al señor del puerto.
La mañana siguiente, investigué el molinete y se habían soltado los cables eléctricos. No tenía ni la manual por lo que busqué ayuda no sea que lo estropeo más. El molinete era fundamental ya que pensábamos dormir fondeado en las Islas Cíes ese noche. Encontré unos que había venido al puerto por otros encargos y ofreció mirarlo si esperaba mientras realizaba los encargos que tenía. El señor, me resolvió el molinete y no me quería cobrar a pesar que le insiste. Me encanta Baiona y su gente. wow. Mundo náutico y alguien que no te quiero clavar.
Navegamos hasta la Isla rastreando la línea de pesca (sin suerte salvo por algún que otra alga). Vaya viento y en contra! Nos quedamos con motor hasta llegar. Fondeamos en la parte sur donde fondean todos pero cerca del muelle de servicio dejando espacio. Bajamos con el auxiliar para pasear hasta el faro y comer algo disfrutando de las vistas - wow, increíbles. No sé si las niñas disfrutaron más de la fauna con sus crías y de lo espectacular de la zona y sus vistas.
De este punto hasta la playa de Rodas y como empezaba a bajar el sol, las niñas ya quería volver a Pandora donde no hacía tanto fresco.
Una de mis niñas quería ayudar y soltó el auxiliar para acercarlo a las escaleras cuando le escapó el cabo y el auxiliar se quedó a merced del viento. Qué susto pero a final, Neptuno nos favoreció y pudo recuperar al auxiliar "Loreto" con la que volvimos a Pandora para cenar.
La marea había bajado y se podía ver rocas justo debajo del agua a unos pocos metros de Pandora. Unos 5m approx. Decidimos levantar el ancla y acercarnos un poco más a la playa. Mi sonda no funciona por lo que nos guiamos por los otros barco, nos quedamos un poco cerca de ellos y a pasar la noche con un ojo abierto.
La mañana siguiente, las niñas decidieron que habían visto suficiente de la isla como para seguir la marcha hacía nuevos lugares. Pusimos rumbo hacía Sanxenxo y a pasar las islas, sacamos trapo por primera vez. Primero el mayor y luego la genoa. Con un viento desde el norte, pusimos rumbo NO y con el nuevo patente y casco limpio conseguimos unos 7,5 nudos. Para mi impresionante en este barco.
A cercarnos a Sanxenxo, guardé el trapo y arrancamos motor pasando desde el lado norte de la playa donde una vez ví delfines hasta anclar en medio de la playa. Las niñas ya se atrevían bañar sin chaleco con la regla que sólo cuando estaba vigilando y en la bañera. Aunque sepan nadar, nunca se puede estar del todo tranquilo. Comimos y al puerto deportivo e Sanxenxo, Nauta Sanxenxo.
El puerto estaba hasta arriba y hicimos bien entrar un poco antes ya que luego se escuchaba por radio que no había hueco. Eso si, el precio es 3 veces más que fuera de temporada de verano.
Disfrutamos de la ciudad y un paseo por la playa hasta por la tarde empezó entrar la niebla. Cenamos noodles Yatekomo en el barco que les encanta a las niñas y vimos una peli abordo (Big Hero 6) desde el iPad y les hice palomitas.
Nos despertamos con mal tiempo y niebla por lo que aproveché para hacer algo de limpieza y algún que otra chapuza. Arreglar luces, ventiladores, conexiones eléctricos, revisar motor (inspección ocular) y después de ver que las tuercas del molinete se habían soltado, seguramente por la vibraciones y tiempo, aproveché para asegurar que todo estaba en su sitio. También aproveché para cambiar el enchufe de encendedor de la consola de timón, revisar depósitos de agua, y investigar que pasaba con mi sonda.
El muy ..... del anterior dueño. Se ve que compró un kit de Nasa Marine y dejó la sonda al lado del motor donde el eje con el cable enrollado. No me extraña que no marcaba.Ni llegaría el cable ni el tamaño de la sonda valdría por tamaño en el pasa cascos donde tengo otra sonda con un cable que no va a ninguna parte.
Con dos hilos rotos del forestay, ya no habrá mas vela para estas vacaciones y el de Castillaje Difusión del puerto vino a verlo y me pasó un presupuesto competitivo para hacerlo esta semana en mi puerto de San Adrian de Cobres.
Disfrutamos más de los paseos por la ciudad y me pedían pasta y pizza para cenar por lo que el paseo esta vez fue en la otra dirección. A la vuelta, la marea estaba abajo y un vecino se había resbalado de la última escalera y se encontraba entre el muelle y las escaleras. Su amigo fue a ayudarle rápidamente, se resbaló y acabó haciéndose más daño que su amigo el primero. Rápidamente fuimos a ayudarles y con los dos lleno de cortes sacamos el botiquín para ayudarles poniendo hielo en la espalda de segundo en caerse por el buen golpe que se dio. La mañana siguiente, descubrimos que se había roto una costilla.
Salimos del puerto después de regularizar la noche extra de estancia. Navegamos por la ría hasta Punta do Mar con las niñas disfrutando de un viaje en Loreto, el auxiliar, siendo remolcado por Pandora.
Anclamos con una distancia prudente por la falta de sonda, comimos, pescamos, nos bañamos y algún que otro juego. Después de estar dos semanas con su madre en Galicia antes que me los pasara, una de mis hijas ya tenía ganas de su casa (y de delfines). A no querer forzar la maquina, pusimos rumbo a la ría de Vigo y llegamos a Punta Lagoa justo antes de la puesta de sol. Por fin me había llegado los presupuestos por algunos de los trabajos que necesito por lo que la mañana siguiente, cargamos el coche y opté en no usar YateSport por la falta de seriedad que me transmitieron y pusimos rumbo a San Adrian de Cobres, donde pedimos un taxi para volver al coche y fuimos a León a visitar unos amigos y pasar la noche antes de volver a Madrid, pero eso es otra historia.
A final tengo una de mis niñas que ahora quiere ser además de veterinaria, exploradora, dos niñas con recuerdos muy especiales, y una frase que se me quedó grabada mientras que estábamos anclado en una de las playas. "Qué bueno papá que has podido coger vacaciones para pasar tiempo y jugar con nosotras"
Se me cae la baba.
