Pues que vivan los diseñadores y los regatistas. Gran éxito, sin duda.
Lo malo de los españoles es que a menudo tenemos diseñadores e inventores geniales (pero que carecen de la habilidad de convertir sus ideas en puestos de trabajo y dinero) y banqueros y políticos mezquinos a los que todo esto les importa una mier..
Salud y más éxitos a españoles e italianos
