Yo creo que lo que pasa es que estamos asistiendo a las consecuencias del caos financiero en el que se está sumiendo la economía mundial. La economía real tiene cada vez menos peso con respecto a la economía especulativa, que es casi 20 veces superior:
¿A quien le importa que una pequeña compañía que fabrica unos cientos de barcos al año gane o pierda dinero si ese dinero se puede ganar en una sola noche con una compraventa adecuada de divisas o una apuesta a que esa misma compañía va a descender en bolsa?..
La economía se ha convertido en una gran ruleta, y tal vez sea más valioso tener una brillante imagen (valorada en gráficos ascendentes y en contabilidades amañadas) que satisfacer realmente a sus clientes. Con una imagen corporativa brillante pueden atraer muchos millones en inversiones (aunque se pierdan después, eso no es hoy); simplemente con clientes satisfechos y un beneficio discreto pueden ser presa de otro fondo de inversión más agresivo y desaparecer en dos días...
El dinero su sentido más amplio en inglés son IOU (I owe you - yo te debo), y la auténtica locura es que estén teniendo valor esa enormidad de apuntes contables y papelitos que son los que están moviendo el mundo.
¿Cómo podemos ser tan crédulos?
Mejor nos iría si volviesemos al trueque...

