"Y volcamos dos veces más ..."
En
Navegación con mal tiempo, Editorial Juventud, hay un texto muy interesante de mayo de 1979 -John Wilson "Tiempo extremo en el sur de Islandia"- que expresa bien lo que ha ocurrido una y otra vez desde tiempos de los hermanos pinzón:
un velero a palo seco baja una gran Ola ... y el barco gira violentamente y vuelca
lo mismo le pasaba a los pesqueros del siglo XIX
así que en este punto la discusión entre tradicionales y modernos no tiene sentido:
le puede pasar a cualquier barco pequeño: si la fuerza hidrodinámica se encuentra a proa del centro de gravedad entonces el barco al bajar la Ola puede girar violentamente
en los veleros modernos la solución es mover 30 centímetros hacia popa la orza o 40 centímetros o lo que sea, lo que sea necesario, la cuestión es calcularlo con esmero (y no cometer el típico error de dibujar primero la jarcia y el aparejo y luego poner la orza en función de la velas sin tener en cuenta la comodidad del timonel y la seguridad dinámica del velero)
si no se quiere calcular (o se sabe cómo resolver el cálculo de la hidrodinámica de un velero) entonces hay una solución sencilla y radical: situar el centro hidrodinámico de la orza justo debajo del centro de gravedad del velero
en los veleros tradicionales la solución es recortar el pie de roda y poner mucho plano lateral a popa, el paradigma -el ejemplo ejemplar- de esta solución es
Curlew, mínimo calado en la roda y máximo calado en el codaste
otro buen ejemplo de solución para amarrar la seguridad hidrodinámica es
Makila -bastón de mando- que es un tremendo Garcia de aluminio diseñado por Harlé con dos orzas abatibles, y similar es una orza abatible y dos orzas/espadas en la popa una en cada aleta como el Boreal 40 que es otro bonito bicharraco de aluminio con la comodidad y seguridad hidrodinámica bien resuelta