Pues yo rompo una lanza en favor de los motoristas, al menos por los de alquiler del Portet de Dénia.
Son de los pocos que entran a velocidad moderada por la bocana, en cuanto llegan a los amarres no levantan ni una ola; además son de los pocos que saludan y te avisan si entra o sale alguno al que puedas o te pueda estorbar.

En "alta" mar jamás se me han cruzado, ni siquiera se acercan y maniobran con mucha antelación.
Ya quisiera que hicieran lo mismo los de las neumáticas y motoras, que hay cada uno; y algún velero sin preferencia (o aunque la tuviera) que le cuesta Dios y ayuda maniobrar para darte a entender que te ha visto.