El barco ya no es utilizado por el Sr. Rosa, que fue quien ordenó una costosa restauración del mismo. Ahora, según leo, se ha convertido en un barco de turismo para el Hotel Princesa Yaiza, que debe ser propiedad de este empresario. Parece imposible que un fallo de motor pueda dejar sin gobierno a un barco destinado a transportar pasajeros de un hotel de lujo. Afortunadamente, los daños han sido mínimos para la goleta y de escasa consideración también para los otros dos barcos implicados.
Salud y precaución



Nemo