Yo insisto en que es una lástima que los legisladores no se den cuenta de que existen asociaciones como ANAVRE que les pueden ayudar a pulsar la opinión de los navegantes y a explicar a los asociados y a la comunidad de navegantes en general , las medidas adoptadas.
Si se trata de evitar el uso de los barcos y amarres como pensiones baratas, estoy de acuerdo. Otra cosa muy distinta es que un jubilado o un joven elija el barco como su domicilio habitual. Creo que siempre que cumpla con las normas de urbanidad y decoro de una marina, no molesta a nadie.
También estoy de acuerdo en que se reserven plazas para la nativa "popular " pero si consideran -,espero que no - que está acaba en los 7 metros de eslora. Entre estos y los megayates, hay un limbo que pilla la mayoría de los barcos de crucero y cercena no solo una afición, sino una actividad económica muy significativa. Ni se me pasa por la cabeza que esto pueda ocurrir.
