Yo creo sobre todo en la libertad de cada uno y en la asunción de responsabilidad. Por eso si como dice un cofrade te vas lo más lejos posible y pones el equipo a tope allá tu. Lo malo es que lo hagas cerca o menos cerca de los que intentan oír el mar. El ruido del mar es maravilloso y no necesita de aditamentos. Si nos parásemos más a escucharlo y serenar nuestras emociones mejor nos iría. La música es maravillosa y la tenemos en nuestras casa sin problemas.
