A D. Fernando Quiñones, ilustre escritor, poeta, humilde, incisivo y que, desgraciadamente, nos dejó en el 98, no era extraño verle en sus paseos por La Caleta de Cádiz con su bolsa en la mano, recogiendo cuantos residuos encontraba a su paso.
Algunos curiosos se acercaban a ver qué hacía y se acababan, por convicción y ejemplo del gran escritor, uniendo al séquito que recogía lo que otros habían dejado tirado por la playa.
Esto me lo cuenta mi chica, que tuvo la suerte de compartir algunos de esos ratos de "limpieza", tertulia y café. Suerte ella.
Brindo por él y por todos los que como él, desde el silencio, contribuyen a que nuestro planeta siga siendo azul.
Agustin