Sabes aquella historia?
Un padre le dice a su hijo: súbete al armario y tírate de espaldas; yo te recojo.
El hijo se sube. Se tira de espaldas y se da una h*stia de campeonato, porque su padre no lo recogió.
El hijo se asombra y, cuando mira a su padre, escucha: Eso para que no te fíes ni de tu padre
Es duro, pero la vida te enseña a ser así (excepto con aquellos en que puedes confiar plenamente)
Moraleja: cuando entregues algo, que haya un papel que lo confirme.
Suerte y mazazo en el mostrador.
