Hace tiempo que os he prometido una visita tanto a ti como al amigo Caribdis, a quien a pesar de estar muy cerca, no he encontrado el momento - más bien la cabeza y la predisposición, para hablar con él con calma. Quiero confirmar mi elección con personas a las que considero muy cualificadas, aunque lógicamente un barco es algo muy personal que depende no sólo de los gustos, sino de las condiciones y la edad. Posiblemente nunca me había planteado esta elección, pero creo que esta bastante reflexionado.
La razón fundamental de esa demora, lógicamente no es la oportunidad. He estado por tu zona varías veces y no te he llamado, porque no tenía la cabeza en estas cosas. Cuando me permitas que te invite a una relajada comida, te contaré personalmente, algunos sucesos -,que en principio parecían malos y resultaron buenos - el caso es que me han robado dos o tres años -retomo ahora un proyecto que deje en suspenso hace más de veinticinco años, después de terminar de rehabilitar mi casita soñada en el campo y mi primera y única construcción - un raquero de pantoque vivo-
Por en medio han pasado muchas cosas, barcos y navegaciones. Espero que por fin sea verdad que pueda cumplir aquella ilusión de hacer la casa de mis sueños y después mi barco. Lo gracioso es que ya no vivo en esa casa y el barco de mis sueños es otro.
