Este tipo de gente son los que salen desde el fondo de una cala a todo gas, para que todos admiremos (mientras aguantamos con cuatro manos todo lo que nos tira su ola) la gran potencia de sus motores, la espectacular belleza de la/las churris aposentadas en cubierta, lo carísima que es su megalancha, lo enorme de su incultura náutica, y lo tremendo de su mala educación.
También hay traperos mal educados, pero hacen menos ruido
