Mirando a la lejanía sólo consigo ver la inmensidad del océano, sigo mi camino pero intuyo que la mar me abrazarà con un largo helado y acojedor abrazo. Mientras tanto las estrellas me acompañan,la luna ilumina tenuemente la estela que desaparece rápidamente, no hay pasado, sólo existe lo que haya a proa.
Volví.
