Decidme clásico, pero lo que me gusta más es lo de los colores, ya sea en pintura, con las piezas de plástico o bridas. He probado satisfactoriamente los tres métodos.
Lo del cronómetro, aparte de que me parece algo "subjetivo", a mi no me funcionaría, pues en primer lugar, de vacaciones no me gusta llevar reloj (

), pero lo más, más importante es que siempre, siempre fondeo a mano, es decir, largando el fondeo controlándolo con el embrague del molinete.
Este sistema me permite comprobar muy bien qué ocurre con el fondeo, si se acumula o no, si agarra o no, dejándolo a medida que lo necesita. No gasta electricidad, es silencioso y sobre todo es infinitamente más rápido (al principio).