No me extraña lo sucedido, pues en el 2004 volvía de Croacia y subiendo el canal de Mesina con temporal me refugié en esta marina, que no merece ni ese nombre, y pase la noche en vela pues el barco saltaba con los pantalanes flotantes como ranas. Aparte de cobrarme por el amarre un precio astronómico y no dejar a un amigo amarrarse por ser el barco de menor eslora, el Gudungen del C. Marítimo, que tuvo que irse a continuar con el temporal otra vez para refugiarse y dormir en Vulcano !
