La incógnita más difícil de despejar en un barco antigüo que acabas de comprar es el estado de la jarcia fija y su capacidad de resistencia en caso de encontrarte con condiciones adversas y severas.
Si el salto lo das desde Denia o Jávea, o incluso desde Valencia tendrás más confianza en el barco por las millas recorridas hasta allí que si te lanzas a alta mar desde Palamós.
A una media de cuatro nudos en el mejor de los casos (contando con posibles encalmadas nocturnas) son sesenta horas del ala.Si te sopla garbí, o sea viento de morro olvídate de las 240 millas y de las sesenta horas, y si por contra te entra Norte y lo tienes que afrontar en la enfilación del Golfo de Sant Jordi las horas se te harán entonces doblemente largas cuando veas en que cascarón te has metido para aguantar similar carajal.
Ignoro que experiencia tienes y con que asistencia cuentas, pero el consejo de bajar costeando en un 23 pies antiguo me parece más que acertado. Llevo toda la vida navegando y en tu lugar,en ése barco y sin conocerlo es lo que haría sin la menor duda.
Y si me aceptas otro consejo, vigila que la perspectiva de un viaje tan largo no te haga perder de vista las malas pulgas que gasta Cap de Creus con un mal parte.
Si da Norte desconfía de los datos como de rachas de 20 nudos, ya que creo que en aquel lugar siquiera existen. Estas enloquecen y el anemómetro de Port Bou está ya pasadonde vueltas de registrar rachas superiores a 60 nudos cada dos por tres, y si te pilla algo así es muy difícil de negociar, máxime cuando entra como un cañonazo.
A poco que veas en la lejanía la línea del horizonte difuminada y con un brillo plateado deja el barco a palo seco antes de que llegue el viento pues te pilla con toda su intensidad y antes que le des a la mordaza de soltar escota tienes el barco acostado en el mejor de los casos o el mástil a cincuenta metros en situaciones peores.
Además, dejando aparte la resistencia del barco, un trayecto de 240 millas en alta mar y de tirón requieren a su vez una especial resistencia física y entreno de quien las recorre.
A los urbanitas por razones de profesión,tras largas hiras de sol, de salpicadas, de coctelera...cuando nos entra el cansancio servimos para muy poco,y lo que resolverías de la mejor forma y en un santiamén en condiciones normales se te hace un problema cuando el agotamiento muestra su peor cara.
Suerte en tu viaje y disculpa si me muestro excesivamente conservador.
Alguna experiencia en cruces a Baleares, en barcos mayores y con tripulación competente, me permiten saber de lo que hablo,y si traslado las mismas condiciones vividas alrededor de un 23 pies desconocido me imagino el escenario que te conviene en cualquier caso evitar.
No pierdas de vista que has comprado un barco destinado a paseos costeros.
Saludos
