Mientras quepan miles de clientes (por pasajeros), que consuman, coman, beban, jueguen en los casinos, bailen en las discotecas, ligoteen y en resumen: se lo pasen tan bien que ni se les ocurra bajar del armatoste ese, su objetivo está cumplido. A este paso pronto veremos barcotes de estos sin ventanas, ¿para qué ponerlas si lo fantástico está en su interior?
...A algunos les gusta "navegar" así
