Los delfines mulares no son esos adorables animalitos que salen por la tele haciendo monerías. Está perfectamente estudiado que son terriblemente celosos de sus posesiones. Los malos tratos a otros miembros inferiores del grupo son frecuentes, y no es raro que se produzcan muertes.
El instinto para preservar la propia saga, a costa de matar todo lo demás, está muy extendido entre los mamíferos de inteligencia superior, por ello es muy normal que los delfines adopten dichos comportamientos, el problema es la imagen irreal e idealizada que nos han proporcionado desde hace un montón de años el cine y la tele.
