Entre un país en guerra y otro que no, está claro lo que escojo, pero la desigualdad en occidente está aumentando de manera galopante, y ya no es que un país sea rico o no, es que se están creando bolsas de pobreza (y de opulencia) que no tienen nada que envidiarle a la situación de los países más pobres del mundo, con el agravante del contraste que supone ver la riqueza a tu alrededor.
La llamada Unión Europea está dejando patente la poca democracia que existe en su funcionamiento, la Comisión Europea es nombrada de manera arbitraria, el Banco Central Europeo es más privado que público y los distintos tratados y la propia puesta en funcionamiento del euro responden a unos intereses que distan mucho de ser los del bien común.
En Bruselas los lobbys campan a sus anchas y la aparente representatividad del Parlamento Europeo se diluye entre burocracia, falta de control sobre el ejecutivo y unas leyes a veces muy aparentes que no se llegan a cumplir por falta de voluntad ni control efectivo, se me ocurre el ejemplo de las maravillosas leyes de evaluación de impacto ambiental...
Para estar en un ente que está al servicio de unas élites muy específicas, es muy normal que una alta parte de la población europea no quiera estar. Me gustaría que no fuese así y que existiese esperanza de cambio, pero a ese tipo de cambios sólamente se llega a través de una presión popular que no estoy viendo...
