El dicho que los dos momentos más felices que te proporciona un barco son cuando lo compras y cuando lo vendes es cierto.
Cuando lo pones en venta estás en el purgatorio, desazón, sentimiento de culpa, dudas... Pero cuando se vende, con el dinero en la mano para comprar el que te ilusiona, la dicha es enorme.
No te agobies, vende bien y disfruta el cambioi
