Pasé por lo mismo en enero y ahora estoy contentísimo. El momento de entregar el barco es duro. Son muchas las vivencias que uno recuerda en su querido barco. Pero luego llega el siguiente, más adecuado a lo que uno quiere en ese momento y el cambio compensa con creces.
Si te sirve de consuelo yo ya no añoro mi anterior barco. Ahora estoy enamorado del que tengo

Ánimo y a por ello. Intenta evitar los nervios y piensa que si vendes a buen precio comprarás a buen precio... Intentar vender caro solo alargará la agonía. Yo vendí el mío baratito y rápido y encontré lo que buscaba también rápido y a un precio aceptable.

