Re: Aguas españolas.
Saber ironizar sobre el "tipical spanish", y saber hacerlo con gracia y de forma amena que arranca una sonrisa tiene indudable mérito.
Cada uno de los lectores, y el escritor incluído, en la medida que formando parte de ése país, somos Pepe, Paco o Manolo...,como denominación campechana e informal de José, Francisco, o Manuel.
El artículo sabe relatar una entrañable y divertida "escena", posible en nuestro país, como podría hacerlo con igual ironía de encorsetadas inglesas disponiéndose a tomar el te a las cinco en punto, describiendo sus vestidos, sus pamelas, sus sombrillas, sus perritos y toda su jocosa parafernalia.
Deducir que quién,como imaginario observador de una escena, seguramente ficticia pero posible,por relatarla se auto sitúa en el trono de los selectos y menos tiene a los Pepe, Pacos y Manolos, puede ser una falta del sentido del humor, o puede obedecer a leer tales líneas en un momento de ánimo bajo.
No creo que el escritor haya querido faltar ni ridiculizar a nadie, y envidio sinceramente su dominio de la ecritura al saber reflejar lo que pudo ser una escena divertida protagonizada por gente sencilla, noble y sincera en sus convicciones hasta morir...
Saludos
|