Coincido plenamente con el razonamiento de Atnem.
Una persona en plenas facultades físicas, con experiencia en navegación suficiente para cruzar el charco, y cuando digo experiencia me refiero a navegación astronómica, maniobra,y décadas de experiencia en cualquier tipo de circunstancias, se lo pensaría mucho antes de lanzarse a tamaña travesía con un barco no testado y de construcción amateur....
Si al desconocimiento del barco añadimos la inexperiencia del patrón y su más que posible debilidad para reponer fuerzas en las condiciones de machaqueo que el mar impone a cualquier navegante solitario experto....todo ello me parece un cóctel absolutamente letal.
Quizás lo más interesante es que haya elegido Rosas para botar el catamarán.
Nada más ilustrativo para medir fuerzas de uno y otro que esperar a que sople una buena tramontana para acercarse a Cap de Creus....y repetir la experiencia media docena de veces, de día y de noche. Eso le permitirá de forma acelerada conocer sus límites y las de su montura de cara a lo que inevitablemente habrá de encontrar si decide dar el salto.
Le deseo toda la suerte y los éxitos que merece, pero la admiración que nos despierta no debe ser excusa para minimizar los riesgos que conlleva su proyecto y trivializar sobre sus posibles consecuencias.
Un irreflexivo consejo animándole a que salga cuanto antes puede evolucionar en un cargo de conciencia, según vayan las cosas.
O sea, Seny!!!
