Según leo en la página del crowdfunding, le han diagnosticado hace unos meses su cuarto tumor. Esta vez no hay tratamiento posible.
Es probable que no estemos hablando de náutica ni de ingeniería, sino de otras cosas.
He recordado a nuestro viejo Colt Cabrera. Lo conocí el mismo día en que los médicos le comunicaban que ya no había nada más que pudieran hacer por él. Estuvimos hablando de los detalles de su viaje soñado, también al Caribe, y de los mil asuntos que iba a solucionar. Desde luego que ambos sabíamos que ese viaje no se iba a "materializar", pero se "imaginó" con tanta fuerza que yo diría que Alberto realmente llegó a hacerlo.
En cierto modo, nuestros comentarios escépticos añaden realidad a la virtualidad. Supongo que al tal Pepe le debe incluso gustar que le digan que lo suyo es una locura.
A fin de cuentas, las locuras son conceptos reales.
Va por él:
