En mi infinita ignorancia hoy he aprendido algo que quisiera comentaros por si os sirve de algo:
Salía yo tranquilito después de esperar que el ferry atracara, éste ya estaba amarrado a babor de mi rumbo y con los motores de popa en marcha acabando de amarrar la misma.
Al llegar a un poco más de su proa y más de 40 metros de su costado el rebufo de los motores empuja mi proa sin misericordia a estribor, ha sido imposible mantener el rumbo por lo que he decidido rodear el rebufo.
Menos mal que había sitio de sobra y el pesquero que venía a mi encuentro venía despacio, no ha pasado de un simple susto.
Tenía que haberme fijado en que el color del agua no era la misma, las hélices estaban removiendo el fondo y echando el agua en mi dirección, es algo que he de tener en cuenta la próxima vez.
